Con 19 años, el sucesor de Gago, se hecho el equipo al hombro durante 42 pichangas, gano una Copa Libertadores gracias a Riquelme y fue figura con la albiceleste campeona del mundo sub-20. “Estoy sorprendido por la velocidad con la que pasaron las cosas. Hace un año estaba en la quinta división (del Boca Juniors) y ahora se me abre un futuro en Europa” dijo el pibe.
Gracias a la mansaca que dejo Koeman en el Valencia sacando de cuajo a emblemas como Cañizares, Albelda y Angulo, se espera que el elegante centrocampista haga olvidar al cada vez más parsimonioso capitán.
En una época en que se vende recién salido del horno al primer atisbo de talento, Europa sigue comprando caro y Boca sigue vendiendo aun más caro a jóvenes promesas con olor a leche.





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