Mezcla de juventud y un futbol ofensivo que daba resultados el equipo de Manchester United, era un equipo casi invencible.
Fue un 3-3 que le mereció al equipo Ingles acceder a las semifinales de la Copa de Europa, igualando el anterior registro, los jugadores alegres por tal situación se subieron al avión, con ansias de regresar a Manchester.

Sir Bobby Charlton, que tenía apenas 20 años en aquel entonces recuerda. “El accidente se produjo justo cuando el equipo entraba en su mejor momento, en el más emocionante, m acuerdo de ver nuestro primer partido en casa en la Copa de Europa, era contra el Anderlecht, y le ganamos 10-0. Fue sensacional”.
“Fuimos pioneros del fútbol inglés en Europa. Los jugadores y los hinchas estaban entusiasmados porque nos enfrentábamos a rivales que no habíamos visto nunca. No existía nada de la cobertura televisiva que hay ahora. Y había que ser campeón para disputar la Copa de Europa. Sólo teníamos un equipo en el torneo, no cuatro como ahora. Era una aventura maravillosa”.
“El año anterior habíamos jugado contra el Real Madrid, el campeón, y habíamos aprendido mucho. Estoy convencido de que hubiéramos ganado la Copa de Europa en 1958, porque los jugadores eran muy buenos. De hecho, con gente como Duncan Edwards y Roger Byrne, es bastante probable que Inglaterra hubiera podido ganar el Mundial en Suecia ese año“.
El avión despego de Belgrado e hizo una escala en aeropuerto de Múnich, que estaba cubierto de nieve, para dirigirse a su destino final.

Dentro de los pasajeros, aparte de los jugadores iban directivos y periodistas y seguidores, tuvieron que embarcar 3 veces ya que la nieve no permitió el despegue dos veces antes.
En la tercera ocasión el avión pudo arrancar, pero con el obstáculo de la nieve medio derretida en la pista, no logró despegar a tiempo.
Debido a esto el avión de BEA se estrelló contra la verja perimetral del aeropuerto y contra una casa cercana a las 3:04 PM. Se termino con un equipo que casi seguro hubiese sido leyenda.
Se perdieron un total de 23 vidas, incluidos ocho integrantes del primer equipo, entre ellos el capitán, Roger Byrne, internacional inglés; Tommy Taylor, un delantero centro goleador; Eddie Colman, la víctima más joven del desastre; David Pegg, un extremo derecho que acababa de estrenarse con la selección inglesa; Liam “Billy” Whelan, internacional con

Charlton cree que, de no haber muerto en Múnich, él habría sido el capitán de la selección inglesa que conquistó
A pesar de que los recuerdos son obviamente dolorosos, Charlton, emocionado, considera que hablar sobre Múnich es positivo.
“Si la gente se me acerca y quiere oír hablar de Duncan Edwards, Roger Byrne y Tommy Taylor, estaré encantado de hacerlo”, continúa Charlton. “Es justo que a los jugadores de ese gran equipo -y eso no supone minimizarlo- se les reconozca cincuenta años más tarde. Yo no tengo que inventarme nada. Sé exactamente lo buenos que eran”.
“Siempre he tenido presente a Duncan Edwards como el mejor futbolista con el que he jugado o contra el que me he enfrentado. Lo conocí mejor que a cualquiera de los demás porque hicimos el servicio militar al mismo tiempo. Vivimos y viajamos juntos durante un año”.
“Físicamente, era inmenso. Era fuerte, y estaba dotado de una mente genial para el fútbol. Tenía unas condiciones completas: pierna derecha, pierna izquierda, pases en largo, pases en corto. Hoy no tendría precio. Se habría armado un escándalo si le hubiesen dejado irse del Manchester United. Era sencillamente sensacional”.
Además de la muerte de ocho jugadores, sin incluir a Johnny Berry y a Jackie Blanchflower, que nunca volverían a jugar debido a las secuelas, el director deportivo del United, Busby, sufrió graves heridas en el accidente, y sobrevivió a duras penas. Estuvo dos meses hospitalizado, llegando a recibir dos veces la extremaunción.
El escocés regresó al vestuario para dar una charla a un once de circunstancias antes de la final de la Copa de
“Cuando por fin ganamos la Copa de Europa en 1968, la gente se alegró mucho por Matt, porque consideraba a los jugadores que había perdido como su familia”, indica Charlton. “Se sentía responsable, porque había convencido a los padres para que permitiesen a sus hijos jugar a sus órdenes. Lo sucedido en Múnich le dolió más que a nadie, así que aquella noche en Wembley fue fantástica para él”.
Las víctimas del desastre de Múnich
Jugadores
Roger Byrne (capitán), Mark Jones, Eddie Colman, Tommy Taylor, Liam “Billy” Whelan, Duncan Edwards, David Pegg y Geoff Bent.
Periodistas
Alf Clarke, Don Davies, George Follows, Tom Jackson, Archie Ledbrooke, Henry Rose, Eric Thompson, Frank Swift.
Directivos del club, hinchas y tripulación
Walter Crickmer (secretario del club), Bert Whalley (entrenador), Tom Curry (preparador físico), capitán Kenneth Rayment (copiloto), Bela Miklos (agente de viajes), Willie Satinoff (aficionado), Tom Cable (sobrecargo).