Misantropogore, hincha albo, se lamenta del juego de esta tarde y la consecuente derrota frente a los de Chillán.
En una tarde que anunciaba lluvia sobre la capital, se enfrentaron Colo Colo y el sorprendente Ñublense de Chillán, disputando la primera de las semifinales del Torneo de Apertura. A medida que pasaron los minutos y con el solitario gol visitante, las posibilidades del cacique se escondieron detrás de las nubes que oscurecieron la velada.
Desde el comienzo del partido, las acciones se fueron dando como se esperaba, con un Colo Colo decidido a abrir el marcador pronto y establecer una diferencia tranquilizadora para lo que sería la revancha de mitad de semana y Ñublense con sus dos líneas de cuatro bien definidas, esperaría los espacios ofrecidos por los albos y saldría en contragolpe, gracias a la habilidad de sus delanteros.
El Campeón chileno, gracias al manejo del balón de Daniel González, se acercó al área visitante, preocupando al portero Bravo y generando expectativas en los más de veinticinco mil asistentes al estadio Monumental, pero la consistencia de estos ataques no revestían real peligro, donde quizás la única llegada con riesgo del primer tiempo y de todo el partido estuvo a cargo del mismo González, que ejecutó un corner que se fue ajustando y Bravo logra sacar el balón cuando estaba ingresando. Las dudas aparecieron luego de esa jugada, porque algunos reclamaron que el balón había sido sacado después de haber traspasado la línea de gol. Poco a poco los diablos rojos comenzaron a controlar las acciones, gracias a su ordenado juego, sin salirse del esquema delineado por Fernando Díaz y se encimaron sobre el pórtico local. La defensa alba comenzó a zozobrar como ha sido la tónica cada vez que se le presiona y Ricardo Rojas se dedicó a terminar cada jugada con foul, muchos de ellos evitables. Fue de ahí y luego de una serie de rebotes, Alegría, que estaba en demanda del ataque, pivotea un balón de gol al escurridizo Ever Cantero, que le gana la posición al paupérrimo Ricardo Rojas y cachetea el balón hacia el segundo palo, venciendo al buen portero Muñoz. Gol de Ñublense, que por lo visto en el campo, estaba haciendo justicia. Era el minuto 19 y el mazazo recibido bastó para liquidar el partido. Los chillanejos, con la ventaja en su poder, escondieron la pelota y jugaron con total tranquilidad, creándose jugadas de riesgo, que eran ahogadas por la figura en Colo Colo, el portero Muñoz y el marcador no se movió hasta que terminó el primer tiempo.
El segundo tiempo fue el mismo monólogo presentado en el primero, con un Ñublense con el absoluto dominio del partido, merced a su buen funcionamiento en conjunto, más que la labor de alguna individualidad, aunque el delantero Luis Flores se alzaba como figura del elenco sureño. Carrasco en una oportunidad tuvo que extremar fuerzas para lograr sacar el balón antes que entrara Flores para convertir. Luego Cantero saca un remate complicado que el Tigre Muñoz tapa con cierta dificultad. Colo Colo tuvo que cambiar su esquema y volver a su antigua línea de tres hombres en defensa, dejando a Rojas como líbero, he hizo ingresar a Rubio por el improvisado lateral Braulio Romo y a Rodolfo Moya por un deslucido González, que luego de un comienzo bastante interesante, se hundió en el centro del campo, hasta el punto de desaparecer del mismo, dejando al cuadro del cacique sin cerebro, por lo que Gonzalo Fierro tuvo que tomar el control de la creación alba, sin mayor éxito. Con este esquema ultra ofensivo, se pretendía destapar las bandas, muy bien protegida por los visitantes y poder llegar al pórtico protegido por Bravo. El partido terminaría con un Colo Colo adormecido y un Ñublense tocando como si estuviera de local.
Tan solo quedan noventa minutos para decidir al primer finalista en esta complicada llave y la Longaniza Mecánica tiene la ventaja de este solitario gol de Cantero y Colo Colo tendrá que salir a buscar el triunfo, pero ojo, que de ganar uno a cero, se definirá por lanzamientos penales. Colo Colo necesita una ventaja mayor para poder llegar a disputar su opción de levantar su quinta copa consecutiva y los chillanejos solo necesitan un empate para lograr el hecho histórico de disputar su primera final en el fútbol nacional.
El ánimo está, las posibilidades están intactas, pero si se juega como hoy, no tenemos nada que hacer en una posible final, porque del otro lado del cuadro, los dos rivales están en un buen nivel. A esperar, con la misma fe con la que se comenzó el torneo, porque a pesar que solo andemos con el olor del combustible, aun nos quedan fuerzas para salir campeones y con mucha más garra que de costumbre, podremos conseguirlo.