El partido estuvo ajustadísimo, el primer set lo ganó Ivanovic aprovechando el espacio para el quiebre que le dejó la fibrosa, Jankovic, quien no pudo hacer mucho más. En el segundo set, Jelena, entró con rabia a la cancha sabiendo que puede dar mucho más de sí, y con el número uno en juego, dejo de lado toda molestia física que pudo haber tenido antes en este torneo y ganó 6-3 que también estuvo muy peleado punto a punto.
El fatídico tercer set, las serbias estaban cansadas, pero ninguna quería dar su brazo a torcer, la estupenda Ivanovic perdió su primer game y Jankovic ganó con el suyo por lo que dejó las cosas 2-0 a su favor. Ivanovic emparejó las cosas y luego empezó el quiebre mutuo, no ganaban sus games, pero le quebraban a la rival. Con las cosas 4-4, Ana al saque, no dudó en demostrar que el número uno tenía que ser de ella y no de otra, por lo que ganó, y dejo las cosas 5-4 a la espera de poder cerrar las cosas quebrándole el game a Jankovic. En el decimo game lo dejó todo, Ivanovic, corrió cada pelota como si fuera la última y quebrándole el punto, se adjudicó el derecho de estar en la final y el sitial de número uno del mundo.
En la otra semifinal, Dinara Safina, quien está jugando de forma espectacular, venció a Kuznetzova en un claro dominio, 6-3 6-2, que no dejó ninguna duda. Safina está dando la sorpresa pero sabe que en la final, su rival será la nueva número uno del mundo y que no podrá dejar ningún espacio ya que esta intentará demostrarle a todo el mundo que es la nueva reina y que nadie le ganará, por lo menos, en Paris.
Hace un año lo dije, y no me equivoqué, Ana es la nueva reina, y lo será por un largo tiempo.