El partido entre Rafael Nadal (2 del mundo) y Roger Federer (1 del mundo) terminó hace ya un par de minutos. Me gustaría partir con las estadísticas:
Fue la final más larga de la historia de Wimbledon. 288 minutos, 4 horas y 48 minutos. Estuvo suspendido dos veces el partido. Federer salvó 3 puntos de partido, Nadal quebró 4 veces en 13 oportunidades y Federer 1 vez en 13 oportunidades.
Federer sacó al 66 %, con 25 aces. Nadal sacó al 73 % y 3 aces.
Nadal ganó 209 puntos. Federer 204.
Pero las estadísticas no valen nada en este partido. Hubo que verlo para creerlo.
Federer, elegante como siempre, no había perdido un set en Wimbledon 2008. Nadal solo había perdido uno, contra Ernests Gulbis en segunda ronda. Federer, primero del mundo, tercero en la Race, no tenía su número uno en riesgo, pero si su impresionante racha de (creo) 65 partidos consecutivos ganados en césped. 5 Wimbledon ganados consecutivos, con la última derrota el 2002 ante Mario Ancic (al cual vapuleó en cuartos de final de esta edición).
Nadal, dos del mundo, pero en el año en que más cerca ha estado de perder esa posición. Dos veces tuvo que defenderla frente al tercero del mundo, Novak Djokovic, que se despidió tempranamente de este Wimbledon (y defendía semifinales). 4 Grand Slam ganados, todos en Roland Garros, todos en forma consecutiva. Primero en la Race.
Se jugaban mucho. Federer se jugaba igualar la marca de 6 Wimbledon consecutivos, conseguida hace 2 siglos. En la Era Open comparte el honor de 5 Wimbledon consecutivos con Bjorn Börg, que al igual que el año pasado se encontraba en el Center Court. 12 Grand Slams ganados por Federer, a solo dos de Pete Sampras.
Nadal, el mejor jugador del mundo en arcilla, dos veces finalista de Wimbledon, buscando igualar a (otra vez) Bjorn Börg como el último en imponerse en Francia e Inglaterra el mismo año. Arcilla en Roland Garros, pasto en Wimbledon.
Con el correr del partido, se rompió el record de final más larga de la historia. No se rompió el que data de 1936, la última vez que alguien pudo ganar el torneo luego de haber perdido los dos primeros sets.
Nadal aprovechó la única oportunidad de quiebre que tuvo en el primer set para adelantarse y cerrarlo por 6-4. Federer rápidamente olvido el “percance” y se puso 3-0 al inicio del segundo set. Pero el español estaba en su día (que digo, está en su año). Lo igualó en 4-4 y quebró una vez más para volver a cerrar en 6-4 la segunda manga y quedar más cerca de nunca de la hazaña.
Federer fastidiado y contra los fantasmas aguantó como pudo el tercer set. Hasta que llegó un momento clave, dentro de varios momentos claves que tuvo este partido. Con la cuenta 4-4 nuevamente, Federer quedó 0-40 con su servicio. Si lo entregaba Nadal venía a sacar por el partido. Pero increíblemente el mallorquín falló como nunca lo había hecho en todo el partido y “Roger” se salvó jabonado. Llegó la lluvia y el partido tuvo que parar.
Volvieron. Y llegaron al tie break. Tie break que fue para Federer con contundencia, apoyado en la mejor arma que tuvo en el partido, el saque.
Un cuarto set que le cayó mal a Nadal, que sabía que al frente de la malla había un monstruo al cual había que mantener tranquilo. Y tranquilo no fue el cuarto set. Esta vez ambos sirvieron mejor que nunca y no se generaron opciones de quiebre. El partido nuevamente tuvo que ser suspendido. Y nuevamente llegó al ti break con un Federer en ascuas, que salvaba su servicio apoyado en el saque y en una derecha magnífica.
Este tie break fue distinto. Nadal no quería ir al quinto set. El año pasado luego de ganar 6-2 el cuarto y tener todo a su favor en el quinto set, Federer lo liquidó. ¿O se liquidó solo? Los fantasmas que tanto enfatizaron los comentaristas de ESPN podían cambiarse bando y asustar a “Rafa”.
Nadal 5-2 en el tie break del cuarto set. Llega el match point tan sufrido y anhelado. Federer al servicio, mete un saque abierto de los mil demonios y lo salva. Roger saca su segunda pelotita, Nadal responde, sube a la malla Roger y Nadal ejecuta un “passing shot” soberbio y genera el segundo match point.
Saca Nadal ahora, tiene el dominio del punto, sube el ahora a la malla con un “approach” sobre el revés de Federer y este lo pasa con maestría. A esa altura el partido ya era uno de los mejores que se han visto por el legendario All England Lawn Tennis Club.
Finalmente Federer ganó el cuarto set y se tuvieron que ir al quinto, que no tiene tie break. 2-2 la cuenta y nuevamente se para por la molesta lluvia londinense un partido que estaba hirviendo.
A la vuelta Federer está intratable y gana su servicio con facilidad. Parece que el suizo está un peldaño por arriba del zurdo. “Rafa” le da una oportunidad de quiebre a Federer. Pero un buen servicio lo salva. Y luego vino una tortura para las familias de los tenistas. Federer ganaba, pero cada vez le costaba más. Nadal siempre con el “score” en contra, respondía, gritaba, se mostraba vivo en tremenda batalla.
Federer empezó a tambalear. 0-15, luego 15-40. Pero salvaba. Nadal trastabillaba. 0-15, pero se recuperaba y ganaba e igualaba la cuenta. Siguieron jugando, parecía que no se terminaba nunca y ya varios tenían ganas que hubiera empate, porque se lo merecían los dos. ¿Por qué tenía que perder alguien? Los dos son unos ganadores.
Pero en el tenis no hay empate. Lo que hay es falta de luz para seguir jugando. Y cuando la penumbra empezaba a hacerse notable, los flashes a molestar a los jugadores, llegó el quiebre de servicio de Nadal. 8-7 arriba en el cuenta, y a servir por el partido.
Tercer match point, saca Nadal abierto hacia el revés de Federer y este devuelve un tiro ganador sacado de la perfección máxima de un ser humano. O de un extraterrestre, quien sabe.
Pero Nadal tiene una mente de acero. Cuarto match point, Federer tira un “drive” a la malla y el español cae al suelo.
Estalla el público. Estallan los padres de Nadal, los Príncipes de Asturia (”cabaleros” para los deportistas españoles este 2008, estuvieron en la final de la Eurocopa además). A metros, quizás centímetros está el “team” de Federer. El entrenador de Nadal, su tío, y Miroslava, la novia y mano derecha de Federer, vieron el partido sentados prácticamente en la misma posición. Algo curioso, inédito si se quiere, pero que es una demostración más de que estos dos tipos se admiran.
Federer versus Nadal, Nadal versus Federer, se ha convertido en una de las máximas rivalidades del tenis. Una rivalidad amistosa fuera de la cancha, caballerosa dentro, y tenísticamente de un nivel que hace ver a los demás tenistas, los que están en los puestos 3, 5, 10, 30, 50, 100 como unos meros espectadores ante estos dos colosos. Rafael Nadal es el mejor jugador del mundo después de este triunfo, aunque en el ranking siga segundo. Ya nadie podrá encasillarlo como un tipo que solo gana en arcilla. Ganó en la casa de Federer por cinco años, Wimbledon. Quizás sea el inicio de la “era Nadal”, el relevo de Roger. O quizás Roger busque venganza y vuelva recargado. Eso será tema en otra ocasión.
Hoy día simplemente se disfrutó de una de las batallas tenísticas más espectaculares de todos los tiempos.





el partido de nalbandiam??
Ahí pusimos un enlace al partido de Nalbandian
y el autógrafo de dementieva? :gaia