En la antesala del partido se preveía como un encuentro con muchos ingredientes, la selección chilena quería dar el salto de calidad y meterse de lleno en los primero lugares de las eliminatorias, por parte de los brasileños la misión era enmendar el rumbo de cara al termino de la primera etapa del largo camino a Sudáfrica.
De entrada la selección chilena impuso su ritmo, la presión que impone a los rivales desde la llegada de Bielsa se hizo notar en los primeros minutos, pero la falta de equilibrio hizo que el equipo local sea muy endeble en su parte defensiva, a eso sumada la baja altura de los dirigidos de Bielsa, que hicieron que cada balón detenido sea sumamente complicado para la escuadra local.
La historia comenzaría a escribirse desde el minuto 20, donde un tiro libre ejecutado por Ronaldinho desde unos 30 metros comenzó a destrozar las ilusiones que en algún momento cultivaron los jugadores chilenos, el balón parado ejecutado por el hombre del Milán fue cabeceada por Luis Fabiano quien impuso su estatura entrando al área y descolocando al portero Bravo, era el primer balde de agua fría para todo el Estadio Nacional.
Chile intentó responder con jugada de Suazo, pero en un contragolpe de los tantos que tuvo la noche el juez Carlos Torres, decretó penal tras una patada a la altura de la cintura de a Diego por parte de Marcos Estrada, amarilla para el jugador chileno y Ronaldinho se ponía a doce pasos de poner en ventaja al Scratch, pero el portero Claudio Bravo, adivinó el remate del astro brasileño, las cosas seguía 1 a 0 a favor de Brasil.
Las cosas parecían que se iban tal cual estaban hasta el minuto 44 al descanso, pero una jugada combinada entre Luis Fabiano y Robinho concluyó con el brasileño anotando el segundo gol de los brasileños que hacia casi imposible revertir la situación para los chilenos.
Segundo Tiempo
La segunda mitad nos traería más novedades ya que recién iniciada la segunda etapa, Kléber fue amonestado nuevamente por lo que Torres desenfundó la tarjeta roja, 2 minutos del segundo tiempo y las esperanzas volvían a nacer para Chile, ahora con un hombre más.
En lo netamente futbolístico, la Roja no podía encontrar los espacios, el funcionamiento de equipo contragolpeador de Dunga fue realmente perfecto para el compromiso, Chile llegaba y llegaba, pero sin crear real peligro en la portería de Julio César que tuvo una noche tranquila ante la misma impericia de los delanteros chilenos.
El dominio de los chilenos se basaba fundamentalmente en la superioridad numérica, pero a los 61 minutos, el juez Torres, nuevamente sería protagonista expulsando directamente a Jorge Valdivia ante una entrada en plancha del ex jugador del Palmeiras, que irónicamente se fue ovacionado por los “torcedores” de la verdeamarelha.
Desde ahí, el partido volvió a caer en un pozo futbolístico e igualados en cantidad de hombres, los brasileños sacaron a flote su experiencia en estos compromisos y cerraron prácticamente el encuentro, a los 83 minutos, llegó el tercer gol de Brasil, producto de un error defensivo de Gary Medel que aprovechó muy bien nuevamente Luis Fabiano para decretar el lapidario 3-0.
Final del partido y en Chile que se siembran las dudas de cara a su próximo compromiso de local en tres días más ante Colombia, se repiten los fantasmas del partido ante Paraguay, muy pocas llegadas y errores defensivos son el peor enemigo del conjunto de Bielsa que no tiene termino medio, mucho jugador en ofensiva y poca experiencia en la zona defensiva, se queda en la sexta posición de las eliminatorias.
Para Brasil es el resurgimiento, se encontraban sumamente presionados por el medio y la torcida, pero volvieron a salir a flote, como siempre, esta vez a costa de los chilenos, se ubican en la segunda posición junto a los argentinos, ahora reciben a Bolivia y se vuelven a meter en pelea para ganar las eliminatorias.