No muchos se acuerdan, que el mismo volante de contención, anotador de golazos por la camiseta cruzada, y por la selección, debuto en el 2006, justamente en un clásico. Días antes, Gary habia anticipado “patadas” a Marcelo Salas. Ese domingo, el “Pitbull” jugaba, sin lugar a dudas, el peor clásico de su corta trayectoria, siendo reemplazado en el segundo tiempo, pasando totalmente desapercibido para la hinchada cruzada presente en el Nacional.
El 2007 fue el comienzo del despegue y del romance con los fanáticos de la franja.
El 28 de julio de ese año anoto su primer gol por el cuadro precordillerano, en el 3-1 sobre La Serena, justamente en San Carlos de Apoquindo.
Pero seguramente quedo para siempre en la memoria de los hinchas cruzados luego del domingo 26 de agosto, día en el cual marco dos golazos frente al clásico rival, Universidad de Chile (uno de ellos de volea, fuera del área, considerado de los mejores goles del 2007 por los medios especializados)
Fueron muchos los logros de Gary ese año, se agrega su gran presentación en el Mundial de Canadá, logrando el tercer lugar en la competencia juvenil.
No todo fue color de rosa. Problemas de indisciplina marcaron al oriundo de Conchalí. A pesar de todo, el apoyo de la hinchada estuvo siempre, es que a Gary se le puede criticar cualquier cosa, menos su entrega en la cancha, y eso es valorado en cualquier parte.
2008 y la consolidación en la selección mayor. En el debut anoto dos goles a Bolivia (uno de esos de chilena), de ahí en adelante ha sido numero puesto en la oncena de Marcelo Bielsa.
Con la fama no se marea, quizás es esa una de las características que mas se destacan del “17”. Frente a cualquier petición de los hinchas ha respondido con simpatía y amabilidad, mostrando que es un joven como cualquiera, solo que el tiene esa habilidad, y esa garra que no cualquiera muestra. Esa misma garra que se vio en su último clásico universitario el martes pasado. “! Pero si no jugo!”, dirá mas de alguno. Si jugo, y jugo donde muchos hemos dado la vida por los colores, dejando el alma en el tablón. Así es, el mismo que muestra su sentimiento por la franja dentro de la cancha, fue capaz de mostrarlo fuera, cantando y saltando como cualquier barrista en la galería sur donde se ubicaron “Los Cruzados”.
Por eso que Gary no solo se merece la camiseta gigante confeccionada por la barra, sino que se merece mucho más. Es el fiel reflejo del hincha cruzado, el ejemplo para los jóvenes del club, es el ímpetu, la fuerza, la pasión y el sacrificio de muchos que no vienen de sectores acomodados, que juntan peso a peso para alentar al equipo de su vida, que muestran un amor a toda prueba, ese amor que nace de la cuna, de la cantera, del barrio, ese “amor propio” que encarna de manera perfecta Gary Medel.
En mepongodepie brindamos el espacio para que los distintos hinchas tengan su opinión, y manifiesten con todo su fanatismo lo que el club de sus amores realiza en la cancha. Por algo esta columna (de un fanático cruzado) esta dentro de la categoría Opinión del Hincha. ¿Quieres dar la tuya? ¡Contactanos!