Domingo 9 de noviembre, Estadio Municipal de Calama; corrían los 85 minutos del partido entre Cobreloa y Audax Italiano, por la ultima fecha de la fase regular. El marcador mostraba empate a un gol, la ”maquina verde”, seguía con la chance de clasificar a play-off hasta ese momento. Rodrigo Mannara aprovecha la oportunidad y anota el gol del triunfo para los mineros, el gol de la eliminación para el cuadro floridano.
Lunes 17 de noviembre; en las oficinas del Audax Club Sportivo Italiano se confirma el fin del vínculo entre el cuadro de colonia y el Director Técnico del primer equipo, Raúl Toro. Fin de un proceso, de un romance con alto y bajos, momentos brillantes y otros no tanto, que terminaron con un Audax eliminado, además de una gran incógnita, respecto al futuro audino, ¿quien se hará responsable del plantel? ¿Quienes se quedan quienes se van? Al parecer, nada decidido todavía, por mientras nos dedicamos a desmenuzar en algo, el periodo de Toro en los itálicos.
2006 fue el comienzo de la relación entre Toro y los verdes. El entrenador venia con la misión de formar un cuadro protagonista, y fue así como en el segundo semestre de ese año, luego de una gran campaña, el Audax juega la final con Colo-Colo. El resultado fue una anécdota. En la memoria de los hinchas verdes comenzaba a repetirse un nombre que, seguramente, jamás se les borrara de la cabeza: Carlos Villanueva. El “10″ tano, fue sin lugar a dudas, el gran “acierto” del DT. Junto al “cabeza de piña”, brillaron en ese torneo, jugadores “rescatados” por Toro, como Nicolás Peric y Rodolfo Moya. Además de jóvenes promesas que comenzaban a dar sus primeras luces como Fabián Orellana y Boris Rieloff. Ese año, la escuadra floridana, termino con 58 puntos en la tabla anual.
2007 seguramente fue el año mas exitoso en la “era Toro”. Pediendo la final con Colo-Colo, los audinos luego de la gran campaña, clasificaron a Copa Libertadores logrando una destacada actuación. Con tres triunfos, dos empates (frente a Sao Paulo, uno fue el 2-2 en el Morumbi), y una derrota; Audax quedo eliminado por diferencia de goles frente al cuadro brasileño.
En el Torneo Chileno, los tanos, quedaron terceros en la tabla general con 44 puntos, a 3, del campeón Colo-Colo. Jugaron la Pre-Sudamericana frente a Universidad Católica, derrotándola por 3-0 en San Carlos de Apoquindo. Ya en la copa, lo audinos quedaron fuera, eliminados por los albos en doble partido.
El Clausura parecía ser el campeonato para los floridanos, pero no fue. Con 47 puntos, termino al tope de la tabla en la fase regular. Un juego marcado por su eficiencia en el arco rival, un “10″ con gran precisión y técnica exquisita, además de un potente bloque defensivo, encabezado por Nicolás Peric, el “flaco” Rieloff, Juan Luis González, agregando una delantera eficaz, con un movedizo puntero como Rodolfo Moya, y una “promesa trasandina”, como Franco Di Santo; formaban un cuadro de “temer”, para cualquiera al que se le enfrentara.
En los play-offs comenzaban como los candidatos y terminaban como la decepción. Luego de un gran partido en el Municipal de Collao, los dirigidos por Toro llegaban con la primera opción a la vuelta en el Monumental. Tenían un resultado a favor de 3-2, 6 mil personas en las tribunas, y un gran equipo. Pero no fue suficiente. La Universidad de Concepción se planto de igual a igual, sacando un triunfo de “la galera”, en los últimos minutos con golazo de Gustavo Lorenzetti.
Para algunos, aquella eliminación, fue el primer gran fracaso de Raúl Toro en la banca audina. Muchos eran los que veían a Audax como campeón, y defraudaron, con un juego mezquino, timorato, sin capacidad de reacción, ni tampoco de sostener un resultado favorable. El primer traspié de un año que podría haber sido “verde”, con un campeonato “itálico”, ese segundo semestre.
Del 2007 al 2008 hubo un gran cambio. La posible partida del baluarte audino, Carlos Villanueva, hizo tambalear la sólida base en la que se cimentaba el trabajo de Raúl Toro. Los cambios en el equipo fueron numerosos. Las salidas de Franco Di Santo, Rodolfo Moya (ya ausente el torneo pasado) hicieron aparecer nuevos nombres en las oncenas itálicas. Se transformo en costumbre escuchar los nombres de Mario Villasanti, Enrique Omar Mallea, Marcos Medel, Renzo Yáñez y Renato Ramos (entre otros), en las formaciones del “profe” Toro. Por lo mismo, la regularidad que mostraba el cuadro floridano en torneos anteriores, se perdió este año.
A pesar de pasar la fase previa frente al Boyacá Chico de Colombia, Audax Italiano rozo la mediocridad, quedando ultimo en el grupo 7 de la Copa Libertadores, siendo eliminado y humillado en el ultimo encuentro contra el Sportivo Luqueño de Paraguay, cayendo derrotados por 4-1.
En el Torneo de Apertura, las cosas parecían mejorar. Audax se ubico cuarto en la fase regular con 34 puntos, pero quedo eliminado increíblemente en primera fase de play-offs. Los dirigidos por Toro, se enfrentaron al Everton de Viña del Mar, al cual derrotaron en la ida por 3-0; sin embargo en la vuelta cayeron por 4-1, demostrando, nuevamente su poca capacidad de definición, y de asegurar resultados. Las críticas no se hicieron esperar, y fuera de camarines, numerosos hinchas de los verdes, se acercaron para increpar a Toro, aludiendo su mezquindad a la hora de enfrentar partidos de vital importancia, además de su juego defensivo… Créanme que los hinchas no dejaban de tener razón. Audax volvía a perder una definición que tenia en el bolsillo, por errores propios, y mostrando yerros ya vistos anteriormente. Capacidad de superación nula, y frustración total.
El Torneo de Clausura fue una exploración constante de identidad. La ya confirmada partida de Carlos Villanueva, hizo que la tarea del DT se concentrara en una búsqueda incesante de su reemplazante. Varios fueron los que deambularon por el “10″, entre ellos Marcos Medel, Enrique Omar Mallea, Braulio Leal, y hasta Fabián Orellana. Seguramente el “Robinho Blanco”, fue lo mas rescatable de un 2008 olvidable absolutamente para cualquier hincha itálico.
Sin play-offs, y sin copas internacionales, este año fue el peor al mando de Toro, sinónimo de final para su proceso.
A la hora de los balances, y luego de un largo recorrido por su pasar en el Audax Club Sportivo Italiano, se podrían decir muchas cosas del ahora, ex entrenador de los verdes:
La explotación de la cantera, fue un aporte importante para el futuro audino. Jugadores como Carlos Villanueva, Fabián Orellana, Franco Di Santo, Boris Rieloff, y Marcos Medel, entre otros, fueron “descubiertos” por Raúl Toro. El caso de “cabeza de piña” es emblemático. El símbolo del cuadro floridano, hoy hace de las suyas en el Blackburn Rovers de Inglaterra; mientras Orellana ya se esta ganando un nombre en la oncena de Marcelo Bielsa.
La regularidad que mostró por varios torneos también se destaca dentro de sus logros. Increíblemente el Audax se transformo en uno de los protagonistas del futbol nacional, participando constantemente en torneos internacionales, como Copa Sudamericana y Copa Libertadores, jugando de igual a igual contra cuadros de la talla del Sao Paulo. Fue la “pesadilla” de los equipos grandes, especialmente para el cuadro de la precordillera, con el que Toro posee un importante record a favor.
Las críticas se dirigen por el lado de la nula consolidación de los verdes. Ningún campeonato obtuvo Raúl Toro al mando audino. Es ese el gran pero. Muchos buenos equipos, grandes jugadores, pero ninguna copa nueva en vitrina del elenco floridano. Eso, agregado al pésimo desempeño de Audax este semestre, dejan un desagradable “sabor de boca”, para los hinchas, que vieron en ‘el, al gran salvador, o a una especie de “mesías”, pero que al fin y al cabo, no dejo nada concreto al club.
Hoy Audax es un equipo prácticamente desmantelado, que debe armarse completamente de nuevo. La gestión de Toro ya quedo atrás, los buenos campeonatos y partidos están guardados en la memoria, pero solo quedan como “buenos recuerdos”. Ha llegado la hora de que el presidente del club, don Valentín Canterggiani, se ponga las manos al bolsillo, invierta en el cuadro verde, y lo mantenga tan grande como en algún momento lo tuvo Toro. Para que en La Florida brille el verde más fuerte, vuelva el Audax a ser protagonista, como merece serlo.