
Cuando se inauguraron los nuevos estadios, inmediatamente se planteó el dilema de que los distintos equipos recibieran en los modernos recintos, a los equipos grandes y sus barras bravas. La mayor parte de las municipalidades accedió a la posibilidad de que tanto Colo-Colo, como Universidad de Chile, y Universidad Católica, visitaran los estadio “Bicentenario”. A diferencia de Audax Italiano, en representación de la comuna de La Florida, que desde un comienzo mostró su negativa ante este hecho. Los “tanos” esgrimieron razones como la “escasa seguridad”, los “probables daños y perjuicios”, además de la “escasa capacidad” (12 mil personas), que alcanza el recinto de Enrique Olivares para recibir partidos de “alta convocatoria”.
Este fin de semana, el Audax Club Sportivo Italiano La Florida, debería hacer “las veces de local” en el estadio mundialista frente a Colo-Colo, sin embargo, los dirigentes están en desacuerdo con la programación de la ANFP y piensan cambiar la localía.
¿Es válido que la escuadra itálica decida no ocupar ese recinto, sabiendo que esos estadios se construyeron para jugar futbol, recibir partidos de alta convocatoria, y ser ocupados por sus vecinos para disfrutar del deporte?
Hace rato que estábamos esperando estadios nuevos. Durante años hubo reclamos de todo tipo, por coliseos en mal estado, baños asquerosos, canchas imposibles, accesos pésimos.
Que no se podía jugar futbol profesional en recintos como aquellos.
Cuantas veces nos avergonzamos por la mala imagen internacional que estaba entregando Chile, tanto en Copa Libertadores, como Copa Sudamericana y Eliminatorias.
¿Se acuerdan cuando hasta el Estadio Nacional daba pena?
Nuestro principal recinto deportivo ni siquiera cumplía con los estándares FIFA, y debía ser refaccionado cada vez que recibía encuentros de alta convocatoria (hoy en día al menos se ven avances, y una clara posición de dejar el recinto listo para los match de “La Roja”)
Cuantos comentaristas hicieron campañas, reclamaron hasta hartarse, por el poco compromiso del gobierno y privados para que “la familia volviera al estadio”, para que el futbol de este país fuera “decente”. Ahora que la “modernidad llego”, la inversión se hizo efectiva, el gobierno se puso “la mano en el bolsillo”, y hasta los “maleantes” hace rato que no hacen “de las suyas”, sabiendo que ya se jugaron partidos de “equipos grandes” en el German Becker de Temuco y el Francisco Sánchez Rumoroso, con positivos balances…
¿Por qué Audax no podría jugar en su estadio?
Porque sus dirigentes no piensan en otra cosa que en el dinero. Ni ventajas deportivas, ni ejercer la localía; en lo que ellos piensan, es en ganarse unos pesos más cambiando el partido de recinto y dejando a las floridanos sin la posibilidad de una, ver al equipo verde en un partido importante, otra, impedir que vean a uno de los clubes grandes de este país.
¿Es tanto el interés mercantil del club de colonia?
Créanme que sí. Desde que el presidente del club itálico acotó en una entrevista que la “misión” de Audax era “antes que todo” vender jugadores, para “aumentar las arcas del club”, me quedó claro que los audinos no piensan en otra cosa que en el dinero, incluso, si pueden, aplastan a su propia gente, con precios excesivos en las entradas, y quitándole la posibilidad de ver “en casa” a su equipo.
Lamentablemente los de Audax no son los únicos.
Esta tarde se supo que la Municipalidad de Independencia se esta negando a la posibilidad de que la Unión Española reciba en el remodelado Estadio Santa Laura a la Universidad de Chile este fin de semana. Algo que parece insólito considerando los esfuerzos económicos que realizó el equipo de la Plaza Chacabuco para que su estadio cumpliera con los requisitos exigidos por la Intendencia y Carabineros.
Es triste que luego de tanto esfuerzo, todavía haya gente que “atornille al revés”, que “nivele hacia abajo”, que no deje de ser mediocre…