
Derrotas, derrotas y más derrotas ha sumado Nicolás Massú en los últimos torneos. Que el estado anímico, que el nivel tenístico, que ya vendrán buenos tiempos; todo se habla respecto al juego del viñamarino, pero nada sucede. En las distintas columnas, notas y comentarios, hemos tratado de dilucidar el porqué de su mal momento, además de entregar acotaciones respecto a alguna solución para una levantada. Pero ya no queda tiempo. Estamos a menos de 14 días para enfrentar la primera ronda del Grupo Mundial. Croacia esta a la vuelta de la esquina, y resulta esencial presentar dos buenos singlistas, además de un dobles acorde con las exigencias que reviste un rival de la categoría de los europeos.
He aquí donde vuelve el “eterno debate” del último tiempo:
¿Nicolás Massú o Paul Capdeville?
¿Quién es el idóneo para acompañar a Fernando González en la lucha frente a los croatas?
Paul Capdeville hace rato que viene levantando, y disminuyendo las diferencias con el oriundo de Viña Del Mar. A muchos nos entusiasmó con su juego en las dos primeras rondas del ATP nacional.
El santiaguino viene pidiendo cancha y pisando fuerte. Se ha posicionado entre los 100 mejores tenistas del ranking, mostrando un nivel, en ocasiones, sorprendente.
Nunca ha disputado encuentros como “titular” dentro del equipo chileno de Copa Davis. Sus únicas apariciones han sido reemplazando a Nicolás Massú y Fernando González. Siempre se mostró dispuesto, excepto en el último tiempo, jugando con desidia frente a Canadá. Esto, causó resquemor en el capitán Hans Gildemeister, quien lo criticó ampliamente.
Sus diferencias con el “Biónico” lo bajaron de una posible oportunidad en los últimos duelos de la “Ensaladera de Plata”.
Su nivel, lo coloca como directo reemplazante de Nicolás Massú; la trayectoria del “Vampiro”, lo aleja.
Trayectoria versus juventud
Quizás es acá donde el debate encuentra su principal punto de discusión.
Por juego, hoy en día, Paul Capdeville es mucho más que Nicolás Massú. Ha ganado varios partidos seguidos, con un tenis correcto. El Vampiro, ganas más que todo. Pero si hablamos de experiencia, la de Paul es poca y nada, en comparación con Nicolás, un ducho del tenis nacional.
Tal vez por esto, Hans Gildemeister se incline por el dos de Chile.
Pero si no juega, ¿cuándo Paul Capdeville aprenderá y sabrá lo que es disputar “los puntos de verdad”?
El viñamarino va en caída libre, y es obvio que tarde o temprano, será el santiaguino quien ocupe su lugar. Para que lo haga bien, necesita partidos en el cuerpo, soportar la presión sobre sus hombros.
Desde mi perspectiva, este es el momento. Ahora sí, debería saltar Paul a la cancha. Nicolás es un luchador, gladiador, e incansable tenista, pero su juego no alcanza para ser el dos de Chile.
No es olvidarse de lo que hizo por nuestro país, es mirar al futuro, y darse cuenta que, en este momento, Paul esta mejor, teniendo cuerda para rato, en comparación a Massú.
“Capdeville para hoy, un gran tenista (esperemos), para mañana.”