De acuerdo a la información publicada por “La Tercera”, en su edición del sábado 20 de junio, 3 de las marcas más importantes del mercado del fútbol, Adidas, Nike y Umbro, han manifestado informalmente su interés en asociarse al equipo nacional.
La buena campaña del seleccionado chileno ha generado enormes expectativas comerciales ante una inminente clasificación a la cita africana del próximo año. Tal es así, que las ventas de la indumentaria confeccionada por Brooks ha tenido una explosivo aumento en los últimos 12 meses, crisis económica mediante. Y se espera que en pleno mundial la cifra de ventas pueda subir a unos 150 mil camisetas. Un escenario más que atractivo.
Sin embargo, el panorama para los potenciales interesados no es para nada sencillo.
Desde hace 2 años que la ANFP y Forus, empresa controladora de la marca Brooks, se encuentran en un litigio contractual que debe ser resuelto por el árbitro y abogado Fernando Barros antes del 30 de octubre. Las partes decidieron extender el plazo final del arbitraje iniciado en marzo 2007 hasta esa fecha, porque aún restan diligencias.
Cabe recordar el incidente de 2007 cuando la Federación se negó a vestir la indumentaria de Brooks, en los amistosos frente a Brasil y Costa Rica, por considerar insatisfactorio para los intereses de la “roja” la renovación automática del vínculo entre Forus y la administración saliente (es decir “Mr Choco`s Dark Age”) todo a cambio de US$ 500 mil con el fin de evitar un embargo de bienes.
De acuerdo a la crónica, el contrato original entre Brooks, una marca menor dentro de la industria y ligada históricamente al running, y la Federación chilena no garantizaba ingresos mínimos para la ANFP, pero sí el 20% de las ventas de camisetas al año, aunque a un precio mayorista (¿?). Una situación que pretende remediar el arbitraje que ya fijó nuevas condiciones transitorias: 10 mil UF (unos $ 200 millones) como ingreso mínimo.
No obstante, las buenas actuaciones del combinado nacional han generado un incremento en las ventas de camisetas y según Brooks ha sido la oportunidad para recuperar lo que perdieron en los primeros años del contrato (cerca de $194 millones en 2006). Sin embargo, es de perogrullo pensar que Brooks puedo haber recuperado las perdidas e incluso vender10 veces las cifras pactadas en el arbitraje considerando el boom que generó la Sub 20 en 2008, la actual campaña en las eliminatorias y todos las estrategias de venta que ha desarrollado la marca en asociación con los otros socios de la ANFP (Sodimac, Johnson`s y Entel). El monto actual es similar al contrato entre Umbro y Everton, ni siquiera comparable a lo que recibe Colo Colo, con sus US$ 2,8 millones al año de la marca inglesa.
Es de esperar entonces que la fecha acordada para el arbitraje signifique una nuevo panorama comercial para la “roja” y así también para los fanáticos, que muy a regañadientes compraron sus réplicas de Brooks, pero que anhelan que una marca del primer mundo acompañe al equipo de todos en Sudáfrica 2010.
El escenario para los potenciales interesados.
Adidas: La marca de las tres tiras ha sido un permanente acompañante del fútbol chileno. Gran parte de la década de los 80 fue el sponsor técnico de la “roja”, vínculo que terminó, en un primer momento en 1989 en un “inesperado” evento bengalístico. Durante 1993 y 1994 tuvo su segunda asociación comercial y desde entonces no ha vuelto a Quilín.
Nike: La marca de Oregón estuvo presente por más de una década en el fútbol chileno auspiciando a Colo Colo (1994-2001) y la Universidad Católica (2001-2007). Ante su ausencia en el mercado local verían con buenos ojos tener a la selección chilena y así contrapesar el poderío que ya tiene su archirrival Adidas en Latinoamérica con las selecciones de Argentina, Paraguay, México y Venezuela.
Umbro: Tuvo dos periodos de asociación con la ANFP. En 1991 fue el sponsor técnico de la selección en la Copa América realizada en nuestro país. A principios de esta década apoyó a la ANFP en las peores campañas de su historia. Recordada es su equipación, bastante pasada de moda para la época, pero que genera un grato recuerdo al estar vinculado con la medalla olímpica de Sydney 2000.