Huracán necesitaba el empate para ser campeón, hasta que Maxi Moralez aprovecha una falta sobre el arquero de Huracán para mandarla a guardar y entregarle su septimo titulo a Vélez Sarsfield de Waldo Ponce que no fue convocado.
Tras el gol de los del Fortín, se desató la locura y la guerra, peleas, hinchas en el campo, jugador ensangrentados, peleas sin fín, una abuelita en la cancha alentando a los jugador al ritmo de la hinchada.
Tremendo, al estilo del fútbol Argentino, el desorden el caos que tanto apasiona a algunos, el Folclore, el dramatismo, el fútbol argentino, uno de los más apasionantes del mundo.