Expectación causó el inicio del Torneo de Clausura en el estadio Monumental. El Colo Colo de Hugo Tocalli hacía estreno, con figuras millonarias que la prensa se encargó de llamar “Los Galácticos de Tocalli”. Al frente estaba Curicó Unido, el mismo equipo que sorprendió en el Apertura, empatando a dos goles en el Fiscal de Talca y que tuvo una aceptable campaña el primer semestre. El público respondió en este nuevo arranque albo.
El abultado valor de la plantilla alba no fue garantía en la fría tarde dominical. La visita se instaló en tres cuartos de su campo a esperar al cacique y desde allí comenzó a fraguar su juego. Hombres peligrosos como César Díaz y Sebastián Páez, intentaron inquietar a Francisco Prieto, titular el día de hoy, se sintieron respaldados con el ingreso de Albornoz, hombre clave en el juego tortero. Colo Colo, por su parte, centralizó el juego, atacando con varios elementos, pero careciendo de la idea en mediocampo, cosa que se resintió con la salida de Millar. Aránguiz tuvo un buen primer tiempo, Paredes se vio movedizo y con ganas, presentando una mejor performance que Lucas Barrios, algo errático, quizás pensando en su futuro más que en el cuadro popular. El final del primer tiempo fue en blanco, pero ambos elencos se quedaron con la sensación de conseguir los tres puntos.
Apenas comenzado el segundo tiempo la historia del partido cambió radicalmente. Sebastián Páez, a los dos minutos del segundo tiempo, derrota a Prieto y la numerosa hinchada curicana hizo retumbar el codo sur del Monumental. Encomiable su pasión, nada que envidiar a clubes capitalinos que visitan la ruca. Con el gol de la ventaja, Curicó mostró lo mejor de sí y opacó lo que intentó hacer Colo Colo. Los locales llegaron al pórtico de Vásquez en forma continua, pero por mucho que atacó, no tuvo la claridad ni la efectividad para conseguir el empate. El juego centralizado de los pupilos de Tocalli fue debilitado por la zaga sureña y se notó la ausencia del creador popular, Macnelly Torres. Ni el ingreso de Gazale y Araos, transformando a un ultra ofensivo Colo Colo fueron la solución. Irónicamente, a Colo Colo le faltó un abrelatas y más de alguno extrañó a dos que no siguen en el club: Rodolfo Moya y el chiqui Carranza. En los descuentos y en forma angustiosa, un centro tras una falta que iba con destino a Jara, fue peinada por Morquio, uno de los mejores en la defensa visitante, consiguiendo el empate que antecedió el pitazo final.
Este empate tiene un sabor agridulce. Este nuevo equipo armado por Tocalli tiene la obligación de lograrlo todo y ganar lo que se venga y el de hoy fue una muestra del poco juego entre los nuevos. Están las ganas, pero falta compenetrarse más. Aun no están todos los que deberían y es probable que llegue alguien más. Se empató al final, pero por lo menos no fuimos humillados en el arranque del campeonato. Bien Curicó, equipo de esfuerzo y con grandes jugadores, a pesar del poco renombre de ellos. De seguro darán que hablar.
¿Qué falta? Esperar, no desesperarse, porque si la dirigencia respondió a las exigencias del cuerpo técnico, ahora los jugadores deben responder en cancha y dejar atrás los oscuros días del primer semestre.
Vamos Colo Colo, a recuperar nuestro sitial.