Por Nicola Di Marchi.-
Un anciano, un político, un grupo empresario. Poder, política, dinero. Un negocio millonario disfrazado de deuda. Su conjugación ha dado origen a lo que denomino el No Fútbol.
El Torneo Apertura argentino aun no ha comenzado, ni comenzará, al menos eso dice el horizonte inmediato. Todo depende de una reunión que aclare si al menos, empezará como previsto estaba el próximo domingo.
El presidente de la Asociación del Futbol Argentino (AFA), Julio Grondona, no ha encontrado la forma de destrabar el asunto. Pero tranquilos, ya lo hará. Horas claves se avecinan. La oferta del ex primer mandatario argentino Néstor Kirchner para resolverlo es tentadora.
Entendamos el conflicto. La deuda que los clubes mantienen con el sindicato de Futbolistas Argentinos Agremiados ronda los 40 millones de pesos (ocho millones de euros). El reclamo de la misma es a priori la razón por la cual el balón no comienza a rodar.
Grondona le ha pedido a TSC (Televisión Satelital Codificada), encargada de la transmisión de los partidos, que salde la deuda y así poner en funcionamiento el producto que vende. La respuesta no ha sido favorable para Don Julio. TSC sólo daría ese dinero como adelanto del pago correspondiente a los siguientes meses. Pero hay más: el contrato que vence en 2014 debería extenderse hasta 2020.
Grondona, acostumbrado a que sus deseos sean órdenes, decidió parar el fútbol con el aval de los dirigentes de las instituciones. Sospechosamente tiene un plan.
Es aquí donde entra en escena la figura de Kirchner. Vale una aclaración: TSC es la unión de Grupo Clarín, el mayor multimedios del país, con Torneos y Competencias, la empresa que desde 1985 tiene los derechos de televisación.
El ex presidente de la Nación, Kirchner, y el Grupo Clarín son acérrimos enemigos por cuestiones que no caben explicar en un espacio como este, pues encuentran su razón de ser en la política. Mediante sus productos –diarios, radios y televisión-, Grupo Clarín se encarga de opacar la imagen del hombre de la K.
Con este panorama, Néstor ve una luz en el camino. Le ofrece a Grondona pagar la cláusula de rescisión del contrato AFA-TSC (600 millones de pesos) para apoderarse de todos los derechos del fútbol, eliminando los encuentros codificados (PPV, pay per view). Éstos serían transmitidos por canales de aire del estado -Canal 7 en la Argentina, lo que sería la TVE en España- y privados pero abiertos al público -como Telefé de Argentina o Telecinco o Antena 3, por citar a alguno de España-. Lo cual sin dudas es un alivio para el bolsillo del pueblo.
Y con Kirchner manejando los hilos del asunto, la AFA cuanto menos dobla los 250 millones de pesos que percibe al año. Pero el mayor triunfo es el de Néstor, que le da un golpe en la frente a uno de sus principales enemigos, además de limpiar un poco la imagen que de él tiene el argentino común.
El negocio cierra por todos lados. Que nadie crea que la deuda con Agremiados ha parado el balón. Es sólo la excusa del hombre más poderoso e inteligente del país en materia fútbol para engrosar sus arcas. Como desde hace ya 30 años, cuando asumiera el cargo que hoy ocupa en la AFA, habiendo transado con gobiernos de todas las índoles, desde militares, hasta de derechas o izquierdas, con el fin de mantener su poder. Don Julio es un hombre que sabe manejarse bien entre las sombras, una vez más, esto queda claro.
Desde Goal.com