
Como pocos muchos saben, entre hoy y mañana (21 y 22 de Agosto), se cumplen exactos 5 años de las finales sucedías en el Tenis Olímpico de Atenas 2004, recuerdos que no nos dejan indiferentes, pues marcaron sin duda un precedente deportivo, que siempre son tan esquivos para nuestro país y los pocos logros en deportes a nivel mundial. Que a su vez, nos plantean una gran pregunta, al final del artículo.
JJ.OO. de Atenas 2004
Los XXVIII Juegos Olímpicos de la historia, se iniciaron el 13 de Agosto de 2004 ante más de cien mil espectadores en el Estadio Olímpico de Atenas, reuniendo en sus 17 días de competición a 10,625 atletas de 202 países.
El factor, que hacía de estas olimpíadas inolvidables, más allá de lo hecho por nuestros tenistas, pero que ensalzó y los elevó a figuras por siempre recordables de la disciplina, fue que ganaron en la cuna de los héroes griegos, el lugar donde hace más 2,000 años nacieron las primeras olimpiadas de la historia.

El Tenis Olímpico
El tenis olímpico se desarrolló en 10 canchas del Complejo deportivo Olímpico de Atenas, reuniendo a 172 jugadores(as) en los diferentes cuadros constituidos.
En singles y dobles masculinos -categorías que nos interesan en este post-, el campeón defensor de individuales –el ruso- Yevgeny Kafelnikov no se presentó para revalidar la presea ganada en Sidney 2000, no así el ganador de la plata –el alemán- Tommy Haas (que cayó en segunda ronda).
El panorama en dobles, presentaba sólo a uno de los dos canadienses que ganaron en Sidney, al buen jugador Daniel Nestor , que cambió a su pareja (Sebastien Lareau) por Fred Niemeyer, con quien pudo llegar a segunda ronda (cayendo ante una dupla francesa).

La dupla de oro
Con el panorama ya claro, la dupla se presentó pendientes, que su norte era en individuales, pero expectantes de una buena presentación como el dúo dos veces campeón en el mundial de Düsseldorf.

Primera ronda (16 de Agosto): Comenzaron ganando a los bahameños Mark Knowles y Mark Merklein (el primero era 7° en la especialidad) por 7-5 y 6-4.
Segunda ronda (17 de Agosto): Al binomio argentino, conformado por Gastón Eltis y Martin Rodríguez (números 19° y 16° en dobles) por 6-3 y 7-6.
Cuartos de final (18 de Agosto): A la pareja favorita por el oro, la n°1 del mundo, los hermanos estadounidenses Bob y Mike Bryan, por 7-5 y 6-4. Partido que, fue aquel que determinó y cambió la expectativa nacional, pues con los favoritos fuera, a manos de los nacionales, una medalla en dobles estaba casi-asegurada.
Semifinales (19 de Agosto): A los croatas Mario Ancic e Ivan Ljubicic, quizá en el partido más complicado, por haber perdido un set. El resultado fue de 7-5, 4-6 y 6-4.
Final (21 de Agosto): Hace exactamente 5 años, Massú y González enfrentaban la real opción de dar al país la primera medalla de oro en las Olimpíadas modernas. En frente estaban los alemanes Nicolas Kiefer y Rainer Schüttler, así que la tarea no era fácil.

Así, con todo el país paralizado, un durísimo partido sucedía en tierras griegas, comenzando de buena forma para los chilenos, siendo el cuarto set muy sufrido y recordado, pues de ganar los alemanes el tie-break, serían los ganadores del oro. Salvando 4 puntos de partido/oro, la garra del Nico y la fuerza del Feña, hicieron que ir a un quinto set, con los alemanes decaídos, sea aquel que determinó a la dupla de oro en la tierra de los héroes (ya todos sabemos, que aquel relato, no sería olvidado jamás).

Para la historia el 6-2, 4-6, 3-6, 7-6 (7) y 6-4, será el resultado de tan duro esfuerzo de parte de los nacionales, pues en categoría individuales estaban a un paso de dos medallas adicionales.

La garra del Nico en singles
En individuales, la tarea no era fácil para los nacionales, pues la presencia de jugadores como Roger Federer (1°), Andy Roddick (2°), Marat Safin, Tim Henman o Juan Carlos Ferrero, hacían de la tarea de traer medallas, fuera casi imposible.

Nicolás Massú siguió este camino, rumbo a la gloria del Olimpo –como 10mo cabeza de serie:
Primera ronda: Ante el ex número uno del mundo y ganador de Roland Garros, el brasileño Gustavo Kuerten (23°) por 6-3, 5-7 y 6-4.
Segunda ronda: Un Massú motivado, enfrentó al estadounidense Vincent Spadea (26°), ganando por 7-6 y 6-2.
Tercera ronda: Al poderoso jugador ruso, Igor Andreev (55°) por 6-3, 6-7 y 6-4.
Cuartos de Final: En difícil cotejo-en el papel- llegaba el español Carlos Moyá (tercer cabeza de serie), que no pudo con la regularidad y garra ascendente del Nico Massú, perdiendo por 6-2 y 7-5.
Semifinal: Con una medalla asegurada para Chile, de perder ambos encuentro ese día. Y con poco margen para el error, Massú supo ganar cómodamente al estadounidense Taylor Dent (29°) por 7-6 y 6-1, lo que ya nos hacía de una medalla de plata –por lo menos- asegurada.
Final: En quizás, junto a la final del dobles, los partidos que más se recuerdan del último tiempo y al día posterior de ganar el Oro en dobles, Massú llegaba a por el premio doble a enfrentar al verdugo de Fernando González, jugador que arruinó lo que para las estadísticas, habrían sido las Olímpíadas perfectas para el Tenis chileno, el irregular jugador Mardy Fish (22°).

Un partido que tras 5 sets fue para el Nico, al sobrepasar todo su cansancio físico y largas jornadas de juego en Atenas, pudo coronar su premio a la garra, al ganar por 6-3, 3-6, 2-6, 6-3 y 6-4, todo esto un 22 de Agosto de 2004, con la euforia de todo Chile por esperar recibir a su héroe olímpico, el doble medallista de oro Nicolás Massú.

La mala pata de González
Por su parte, los JJ.OO. de Atenas para González fueron igualmente de cercanos a la perfección, pues a diferencia de Massú, su juego potente y regular, hicieron a Gonzo de ganar a grandes candidatos al título, como el estadounidense Andy Roddick (2°), jugador que más se asemeja a su juego, pero que no pudo ante la motivación del chileno. Lo que pasó, después fue desafortunado, pues esa torcedura de tobillo en semifinales, fue un hecho que ojalá no hubiera sucedido.

El camino de González, rumbo al bronce, que 4 años después tendría su revancha (esa es otra historia que repasaremos posteriormente):
Primera ronda: Al desconocido jugador local, Konstantinos Economidis (239°) por 7-6 y 6-2.
Segunda ronda: Derrotó al jugador coreano Hyung Taik Lee (93°) por 4-6, 6-3 y 6-2.
Tercera ronda: En magnífico encuentro, pudo ganar sin mayores complicaciones al segundo jugador del mundo, al poderoso Andy Roddick por 6-4 y 6-4.
Cuartos de Final: En también buen partido, quizá con más obstáculos, pudo ganar al francés número 12 del mundo, Sebastien Grosjean por 6-2, 2-6 y 6-4.
Semifinal: El partido, que muchos quisiéramos olvidar, el paso a la final perfecta fue obstaculizada, más que por un regular rival, por una lesión al tobillo, que con ganas sobrellevó para acabar el cotejo y jugar otro al día posterior, peor que no fue suficiente para quedarse con aquella semifinal.
El rival fue el estadounidense Mardy Fish (22°), quien pudo ganar por 3-6, 6-3 y 6-4.
El tercer lugar: Con lesión y todo, González quiso disputar el partido por el premio de consuelo, uno no menor, pues el bronce olímpico es un buen logro para cualquier jugador de renombre.

Con esfuerzo, cansancio acumulado en la semana y después de haber ganado el oro en el dobles, el partido más complicado que se recuerde, fue ante Taylor Dent (29°), a tres sets, y que acabó con un 6-4, 2-6 y 16-14 para González. Sin dudas, ese tercer set sin tiebreak ha sido de los mejores que recordemos, pues dieron paso a la consagración de la semana casi-perfecta de Fernando González.

Conclusiones:
En razón al repaso de este hecho, que ya cumple 5 años de pasado, la pregunta que cabe de cajón es la siguiente:

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