Fluminense y Universidad de Chile disputaron el último enfrentamiento de ida por los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
Los chilenos que no venían bien en lo anímico en el torneo local, sufrieron una enormidad en el primer tiempo, quizás las dimensiones de la cancha o la presión que ejerció con los tres atacantes y por las bandas el equipo de Cuca de entrada, hicieron ver uno de los peores primeros tiempos de la era Basualdo en los azules.
Tras una serie de desbordes con intención, especialmente por la derecha, donde Arias no pudo controlar jamás a Maicon o Alan que intercambiaban posiciones, el elenco tricolor se pondría tempranamente adelante tras una pared de Fred con Maicon que vuelve a centrar atrás y Victorino que al intentar tapar el remate del ex Lyon la desvió hacia el interior de su portería. A los 15 ya se encontraba abajo en el marcador la U.
En la U, los puntos más bajos fueron el volante Walter Montillo, quien no venía bien tras salir de una lesión, mientras que Puch no fue la compañía que Basualdo esperaba en mitad de cancha. Siempre las ocasiones en que los chilenos en el primer tiempo inquietaron a Rafael fueron con remates desde fuera del área y en descuelgues personales.
Un punto a considerar, fue la gran actuación de Miguel Pinto en la primera etapa, unas contenciones notables que impidieron que el resultado fuera más expresivo en los primeros 45 minutos del primer tiempo.
En el despertar del segundo tiempo, todo hacia pensar que se vendría la goleada, no habían transcurrido algunos segundos cuando Fred, después de un desborde de Maicon por derecha se encargó de definir con todo el arco a su disposición ante el achique de Pinto el 2-0.
Pero tras el segundo tanto del tricolor, el conjunto azul, obligado por el resultado adelantó sus líneas y obtendría premio.
Un pase de profundidad de Manuel Iturra, uno de los mejores de la cancha, encontraría a Walter Montillo a los 51 minutos le rompería el arco a Rafael con una muy buena mediavuelta. Como para irse en paz a los vestuarios tras un pésimo primer tiempo.
El gol impulso a los universitarios a ir por más, el panico se hizo presente en el cuadro de Cuca que no podía administrar el balón y comenzaba a chocar de forma repetitiva contra la muralla azul comandada por Victorino y Olarra de muy buena actuación.
El premio mayor llegaría nuevamente tras un balonazo largo de Iturra a la espalda de Dieguinho que intentó aguantar el balón ante el recién ingresado Villalobos que se la alcanzó a puntear antes de que la tomara Rafel y de esa forma se la dejó servida a Olivera que solo tuvo que empujarla hacia la portería. Delirio universitario a los 57 minutos tras obtener el 2-2 con el que finalizaría el compromiso.
A destacar el tremendo trabajo de Miguel Pinto en la portería, tras el empate siguió sacando balones que perfectamente pudieron ser goles, Iturra se comió la cancha en la mitad y cumpliendo la dualidad de funciones que le pedía Basualdo ante los vaivenes de Montillo, una tremenda labor de todo un equipo azul que dejó en claro porque marcha último en le brasileirao, por momentos aplastante y por otros un desastre.
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