José Horacio Basualdo se dirigió de inmediato a los vestuarios apenas Saúl Laverni señaló el final del partido entre la U. de Chile y Fluminense.
El estratego argentino tenía la mirada perdida, como pensando en la decisión que más tarde el propio presidente de Azul Azul, la gerenciadora de los universitarios, daría a conocer.
“Este gesto enaltece a Basualdo, ya que prefirió poner su cargo a disposición antes de que la presión recayera en sus jugadores. Esto está dentro de los cálculos de lo que podía pasar”, señaló Federico Valdés ante el acoso de la prensa a la salida del estadio.
El propio Valdés, indicó que se reunió con un grupo de jugadores destrozados tras perder la clasificación a semifinales de la Sudamericana, mientras afuera una cantidad razonable de hinchas pedía explicaciones, sin entender aún que ya nada se podía hacer.
“Es un golpe tremendo, algo que no teníamos en nuestros cálculos. Tuve una conversación triste con los jugadores y cuerpo técnico. Fue un muy buen primer semestre, pero luego el cansancio pasó la cuenta. Tuvimos muchos lesionados que no se pudieron recuperar”, el apesadumbrado dirigente azul.
¿Se debe ir Basualdo, es realmente la solución al problema de la U, o quizás se debería reforzar de mejor forma el equipo que sufrió de sobremanera por las lesiones y bajas? Opina!
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